miércoles, 29 de julio de 2015

CUIDEMOS A NUESTROS AMOS

Es esa ácida sensación perdurada del instinto cercado, de ser marionetas obsecuentes actuando sin saberlo en el teatro del Sistema. Es esa mordiente impresión prorrogada de que todos nuestros movimientos obedecen a una voz en off. Es ese pensamiento incesante de que somos vasallos en el mundo imaginario que han creado para nosotros.

Pero cuidemos a nuestros amos.

Besemos la mano que nos alimenta con las migajas rancias de las sobras de sus fastuosos banquetes. Admiremos sus magnánimas mentes y que descansen sus egregias cabezas en nuestro humilde regazo. Cuidemos sus manos extenuadas de construir el laberinto caótico de su Ciudad-Estado, sus uñas rotas de excavar los agujeros negros para ocultar el capital, sus muñecas agotadas de hacer girar la pesada manivela de la máquina de las guerras del poder, los músculos dolientes de sus caras por la eterna sonrisa abierta para la manipulación de los votantes, los pies deshechos de patear y pisotear la justicia social, la vista cansada por forzarla al mirar hacia otra realidad, la mente fatigada de crear el guión de nuestros días, sus penes reventados de tanto y tanto dar…

Cuidemos a nuestros amos.

Amemos su mezquindad, su avaricia, su ruindad, su bajeza moral, su hipocresía, su vileza, su depravación, su abuso, su iniquidad... Cuidemos a nuestros amos porque ellos mueven los hilos, y los títeres bailamos mientras transformamos los hilos en soga, con la que algún día terminarán ahorcados.

Cuidemos al amo
mientras convertimos
los hilos en soga.




Dibujo: José G. Cordonié

2 comentarios:

  1. Vaya mundo de masoquistas inconscientes!! No nos cansamos de lamer la mano de los maltratadores...y así nos va

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