miércoles, 10 de diciembre de 2014

FAST CARS

Tres mil revoluciones por minuto.

Mi vida en vena como un coche rápido
en carrera, sin tiempo y sin medida.
La velocidad parece ficción.

Seis mil revoluciones por minuto.

Recorriendo el vértigo de la vida
igual que un coche tomando una curva
cuando no se divisa el horizonte.

Diez mil revoluciones por minuto.

La mente ardiendo como un coche en llamas
en una carretera secundaria,
que no tiene principio ni final.

Cien mil revoluciones por minuto.

La vida circulando por mis venas
como un coche acelerando hasta el fondo

huyendo sin dirección y sin meta.

Dibujo: José G. Cordonié

No hay comentarios:

Publicar un comentario