miércoles, 17 de julio de 2013

EL ANIMAL DE LA NOCHE

Tengo la noche concentrada en mí,
un claroscuro dentro de los ojos
cuando espían en silencio tus gestos.

Somos rumiantes de un amor antiguo,

que sacamos jugo en cada bocado
y masticamos hasta el infinito.


Me bebo la noche de un solo trago
—la noche negra de cristal de estrellas—
y dejo al olfato campar espontáneo
para que traiga a la mente el recuerdo.


Aunque no hay forma de no recordarte
cuando percibo el tacto de tu cuerpo
creciendo en sombra sobre la pared
y transformando en materia mis sueños.


Sé que soy el animal de la noche.
Tú la luna llena hacia donde aúllo
cuando siento la fuerza de la vida.


A veces pienso, cuando te beso,
que trazo tu sonrisa con mi boca,
y que más que abrir los sueños, los creo.






De mi poemario inédito "La Lencería Erótica del Cosmos" (Endecasílabos)
Fotografía: José G. Cordonié

2 comentarios:

  1. Sublime poema, me quedo sobre todo con los últimos, exquisitos versos, sin embargo todo el conjunto me parece excelente.

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