sábado, 22 de junio de 2013

NIEBLA

[La niebla oculta el mar entero. En cada ciclo de su circunferencia, la luz del faro pinta una luz ámbar en la densidad de la niebla, como si fuera la luz de un foco que iluminara una mesa de billar, desde arriba, en un bar de carretera lleno de humo. Al fondo se oye el mar batiendo contra el acantilado, azotando a las piedras con la espuma de la noche. El Viejo Farero silba en el frío una melodía mientras llena de briznas de tabaco aromatizado al whisky la cazoleta de su pipa. En días así es cuando la nostalgia se agarra al aire y deambula a su alrededor. Recuerda los días felices. En su cabeza la memoria imita la voz de su amada (muerta hace ya seis años), y al mirar al mar recuerda que cientos de veces fue surcado por sus hijos y que una vez no volvieron. Hay mucha niebla, y su mirada se pierde en ella y es tristeza cada vez que el faro ilumina la blanca gasa que cubre el mar más fiero que en ese momento recuerda.]


El mar resulta en ocasiones tan infinito
como una larga y sombría noche de ginebra
donde ahogar lo que a veces recordar quisiera,
aunque me duela.

El olor del mar desde sotavento me llega,
como la nostalgia que ha escogido el lamento,
como la alegría encogida por el recuerdo,
que ahora vuela.

La niebla hizo del faro una isla de soledad,
donde yo recojo en mi cuaderno un día más
las palabras de “Hoy te quiero más que nunca”.

Su rostro en mi cabeza sonríe dando vueltas,
digo: «Espera.
Ya que has sido quien ha llegado primero, espérame».

Escucho el rugir de las olas contra la piedra
y cuando rompen, dejan su nombre dicho en eco.

Es lo que parece su nombre, dicho en murmullo,
que repito otra vez, al ritmo de la marea.

Me asomo a la barandilla para gritar su nombre
y el mar me mira sabiendo que soy sólo un viejo.

Me mira y calla,
escondiéndose cuando le maldigo en la niebla.

Mira y calla receloso, sus olas batiendo
mientras busco el reflejo en el vaso de ginebra,
digo: «Espérame.

Ya que has sido quien ha llegado primero, espérame».




De mi poemario "Las Baladas de Morotropium" (Ediciones Oblicuas)

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