domingo, 26 de mayo de 2013

LA EVAPORACIÓN DE LOS MITOS EN LA LEYENDA DEL TEDIO


Los días se aprietan en horas que encierran más que tiempo.
Las noches se disuelven en el aire de habitaciones prestadas,
de hoteles efímeros, cuyo nombre nunca llega a ser recuerdo,
que caen a plomo en el silencio.

El cansancio exprimido en las huellas que dejan mis pasos.
Los planes de ruta diluidos en tinta aguada en el calendario,
en informes que inventan letanías en un cuaderno de bitácora,
que no concibe la memoria.

La prisa latiendo sobre un reloj que cumple segundos eternos.
La maleta abierta mostrando al techo sus pálidas tripas de tela.
La realidad cosida en puntadas de ácido al sabor de los días,
que cruzo con la conciencia dormida.

Procesos, acciones y estrategias atados a un papel impreso.
La celeridad del tiempo observada en la ventanilla de los trenes,
fugaz como los sueños olvidados en los asientos de aviones,
donde la vida parece interrumpirse.

Ciudades olvidadas en carreteras de kilómetros cumplidos.
El difumino de los viajes en sombras chinescas en mi mente,
mientras los sueños se rebelan contra mí dentro de mi cabeza
al saber que no son más que sueños.

La evaporación de los mitos en la leyenda del tedio de cada día.
El pragmatismo de la soledad ahogada entre cuatro paredes,
en noches huidizas en hotel tras hotel.   

La imaginación como placebo del hastío de días tan iguales.
Las reflexiones llevadas a imágenes y las imágenes a la palabra,
desplomando los sentidos en versos.

Versos que a veces mueren sin llegar a componerse en letras,
como las horas del día que pasan sin saberse siquiera vividas,
si mis pasos no son los que yo trazo.

El trazado de los pasos marcados con tiza sobre el escenario,
donde actúo sin esperar aplausos.

Donde actúo esperando otros escenarios.



De mi poemario inédito "Poemas de Luz Eléctrica"
Fotografía: José G. Cordonié

3 comentarios:

  1. ¡¡Fantástico José!! Sencillamente bueno, eres un crack!!!

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  2. Desde luego. Jose (kulega de adolescencia). Sabía. Que como dibujante no tienes precio. Aún conservo tus caricaturas de monstruos. Pero escribiendo te superas. La única utilidad buena q tiene el móvil. Es leer tus escrituras.

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    1. Gracias, Ángel, un placer verte por estas páginas... Abrazo!

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