domingo, 21 de abril de 2013

TREPANACIÓN DE LA REALIDAD



(la rabia encerrada)  

 Somos quizá las huellas extinguidas de una generación perdida, o la x disuelta de la ecuación de aquella otra generación a la que llamaron X, de la que no logramos conocer su significado. 
 


Quizá tan solo seamos una generación dinamitada, o una parte compuesta por solo aquellos que seguimos en el camino, cuyas cunetas se llenaron en otros días de cadáveres atrapados por sobredosis, o sida, o simplemente por la presión sonora de la puta realidad.  


 Un camino que algunos quisieron diseñar a su antojo tras vender su almas al sonriente señor Dólar. Y así nos lo quisieron vender. Parcelas inciertas de caminos inventados con las que llenaron sus arcas y que despilfarraron esnifando los días y las noches hasta endeudarse y que ahora nos piden que paguemos por ellos. 


Si ya les dimos la sangre, ahora piden la carne y los huesos. 


 Y ahora estamos en las calles, con los rostros famélicos por la hambruna de la incertidumbre, que nos ceba. 


Despiertos en mitad de la pesadilla, viendo como aquellos que nos robaron sin medida nos siguen robando el alimento de nuestra alma para tratar de curar sus resacas de malgasto y de caprichos embutidos de soberbia, de tiranía y de bellaquería sin par. 


 Tenemos la rabia encerrada en los puños mientras las armas del sinsentido nos siguen apuntando a la sien. 

Alguien gritará fuego antes de que pestañeemos.  


 Sé que alguien gritará fuego antes de que hayamos decidido el primer movimiento. Que seguiremos quietos dibujando sueños que sólo serán sueños, porque tendrán el trazado de la lógica, del sentido y de la razón.  


 Por eso serán sueños.  


 Sólo por eso lo serán. 


 Nos vestirán con sus trajes antiguos y decadentes, nos sentarán a su mesa y, con la mejor de sus sonrisas, nos insistirán en que nos comamos su mierda.

Dibujo: José G. Cordonié

1 comentario:

  1. Fuerte y directo, golpeando el mentón simbólico del enemigo!!

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