viernes, 12 de abril de 2013

Fragmentos desgastados de la decadencia


Soy el silencio en esta guarida de miedo,
la estatua a la que el tiempo ha arrancado los brazos,
donde los pájaros de la indiferencia vacían sus tripas,
mientras el viento se hace más frío y salvaje.

Soy el eco de los gritos que tus ojos proyectan,
el agujero de bala en la puerta de la trastienda del Cielo,
donde dios comprueba el diámetro metiendo su dedo,
el mismo con el que pintó la sonrisa en tus labios.

Soy el laberinto donde se pierde tu estridencia,
el callejón en penumbra donde follan los perros,
donde el diablo excavó con sus manos un mundo subterráneo
mientras la luz del farol corroía la llama hasta extinguirla.

Soy la risa rota en una garganta de hielo,
el fuego que prendiste chocando la pasión y la furia,
donde ya sólo quedan las cenizas de la indiferencia,
las mismas que el viento arrastrará siguiendo tus huellas.




De mi poemario inédito Poemas de Luz Eléctrica
Foto: José G. Cordonié

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