domingo, 4 de noviembre de 2012

OSCURO CAMINO A LA LOCURA



Joe Louis en un psiquiátrico de Denver,
el Hombre dejando huellas en el polvo de la Luna,
sangre en la nariz en la escuela en la primera pelea ganada,
la teoría de la Relatividad en un tren que circula,
recuerdos de cuando éramos más sabios,
de cuando lo que no sabíamos lo ignorábamos.


Johnny Weissmüller en un psiquiátrico de Acapulco,
cómics de superhéroes en la tarde del domingo,
el efecto Doppler en una estación de metro abandonada,
dolor en el costado tras caer por vez primera al vacío,
recuerdos perdidos de la infancia de los primeros años,
de cuando el mundo en mi mente aún podía ser plano.


Philip K. Dick en un psiquiátrico de Berkeley,
el olor infinito y universal de la letra impresa,
la manzana caída de Newton en una hoja arrugada,
recuerdos en llamas de las mentiras primeras,
los sueños rotos tras los primeros besos de un antihéroe,
de cuando el amor aún parecía ser algo más que hipérbole.


Y fumé la grifa y el hachís de los poetas malditos,
en días que llegaron tan oscuros como la palabra obscuro,
y olí la pólvora de la pistola de Mayakovski detonada,
y vi el delirium tremens de Poe en la sombra del plenilunio,
y sentí los versos inflamados de la Generación Beat,
y al final, guiándome al espanto y a la fría locura, tus ojos vi.



"Oscuro camino a la Locura". De mi Poemario "Los Cantos del Inframundo"

3 comentarios:

  1. siempre son unos ojos los que te guian en la sombria travesía al final. grande

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  2. Muchas gracias por tu comentario. Alguien siempre os guía, como una sombra atrapada tras la espalda, como el vértigo y la sensación de caída ante una mirada amplia y serena.

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  3. Magnífico, bro.

    En Hank por méritos propios:

    http://hankover.blogspot.com.es/2012/11/oscuro-camino-la-locura-por-jose.html

    v

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